• 18 de mayo de 2022 1:27 PM

El 56% de los pacientes españoles utiliza Internet para buscar información sobre vacunas

MADRID, 11 (SERVIMEDIA)

El 56% de los pacientes españoles, uno de cada seis, utiliza Internet para buscar información sobre vacunas, según concluyó el I Estudio sobre Bulos en Salud centrado en vacunas, elaborado por Doctoralia y el Instituto #SaludSinBulos, en colaboración con la Asociación Española de Vacunología (AEV), dado a conocer este miércoles.

Con la participación de más de 1.170 pacientes de distintos perfiles sociodemográficos, el estudio comprobó que utilizan Internet de manera habitual como herramienta para resolver dudas sobre salud. De hecho, el 38% de los encuestados aseguraron buscar información sobre vacunas en internet como mínimo varias veces al mes.

Entre las herramientas más utilizadas por los pacientes para consultar información sobre vacunas en la red destacaron las plataformas de organizaciones científicas, en un 51%; seguidas de los medios de comunicación, en un 43%; las plataformas especializadas (37%); y finalmente, las redes sociales (27%).

El estudio también analizó la percepción de los usuarios acerca de la difusión de la desinformación. A este respecto, el 43% de los usuarios tiene la sensación de que WhatsApp es el canal que aglutina más bulos sobre vacunas; seguido por los medios de comunicación, en un 42%; y Facebook, en un 41%. En menor proporción, los pacientes consideran que las noticias falsas circulan a través de Twitter (26%), Instagram (23%), YouTube (22%), o Telegram (11%).

NOTICIAS FALSAS

En este sentido, cerca de la mitad de los pacientes desconocía la existencia de grupos anti vacunas que se encargaban de la difusión de las denominadas ‘fake news’ antes de la pandemia.

Por otro lado, existen diversos temas sobre los que las vacunas han servido como base para la desinformación. Según este estudio, el rumor que más pacientes aseguraron haber encontrado es el que asegura que las vacunas sirven para implantar microchips bajo la piel (53%). Le siguen la posibilidad de que las vacunas modifiquen el ADN (35%), y de que contengan grafeno y causen la atracción de metales (33%).

En relación a la confianza entre pacientes y especialistas con respecto a las noticias falsas sobre las vacunas que circulan en Internet, solo uno de cada tres pacientes afirmó consultar sus dudas con un especialista. Entre quienes lo hacen, el 69% aseguró que el profesional de la salud consiguió resolver todas las cuestiones planteadas.

CONSULTAS MÁS FRECUENTES

Entre las consultas más comunes, la seguridad y eficacia de las vacunas acapararon el primer y segundo puesto, con un 55% y un 43% respectivamente, por delante de la necesidad de vacunarse (33%). En menor medida, aparecieron consultas como la vacunación en la tercera edad (12%) y la creación, desarrollo y composición de las vacunas (19%).

En este sentido, el vocal de la innovación de la Asociación Española de Vacunología, el doctor Luis Ignacio Martínez, afirmó que «la reticencia vacunal es un fenómeno dinámico y heterogéneo que necesita ser monitorizado a lo largo del tiempo. Este tipo de estudios son fundamentales para detectar señales de problemas emergentes que pueden impactar en la confianza hacia la vacunación y el método científico, ya que permiten proporcionan información muy valiosa de cómo se pueden organizar acciones o estrategias de comunicación específicas».

A esto añadió que «debemos entender que en el mundo digitalizado las personas buscan información en internet de forma proactiva prescindiendo de los profesionales de la salud. En este sentido, determinar los hábitos del usuario o detectar y cuantificar el fraude puede impulsar a que desde la administración sanitaria y educativa se pongan en marcha medidas que se adapten a las necesidades, permitiendo promover hábitos de vida saludables y combatir la desinformación».

Asimismo, el vicepresidente de la AEV, el doctor Fernando Moraga Llop, aseguró que «la vacunación en general, y en concreto en mi especialidad, en pediatría, es importante, recomendable y segura, ya que se basa en el fundamento científico».