• 9 de agosto de 2022 9:59 AM

Ribera acude el martes a Bruselas con el objetivo de reducir a cero el ahorro de gas de España a cambio de mayores exportaciones

MADRID, 24 (SERVIMEDIA)

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, acude este martes a Bruselas con el objetivo de lograr que la Comisión Europea permita a España no reducir su consumo de gas natural este invierno a cambio de que el país aumente sustancialmente sus exportaciones a otros países de la Unión Europea (UE), aunque en todo caso se comprometerá a impulsar medidas de ahorro y eficiencia energética.

En una sesión extraordinaria del Consejo de Transporte, Telecomunicaciones y Energía convocada por la presidencia checa, los ministros de Energía de los Estados miembros debatirán sobre la propuesta de la Comisión de una reducción solidaria del consumo lineal del 15% con relación a la media del consumo de los últimos cinco años de cada país contenida en la comunicación ‘Save gas for a safe winter’, con la que quiere que los países estén preparados para un posible corte total del suministro ruso.

Según explicaron a Servimedia fuentes del Ministerio, España propone que se pongan en valor sus infraestructuras para recibir gas natural licuado (GNL) y se tengan en cuenta las exportaciones de gas al resto de la UE con relación a los últimos cinco años.

En concreto, la media de las exportaciones españolas de los últimos cinco años fue de 2 teravatios hora (TWh)mensuales y se compromete a alcanzar los 6,7 TWh al mes.

La UE quiere ahorrar 45.000 millones de metros cúbicos (bcm) de gas entre agosto y marzo y España podría aportar, según Transición, 5,6 bcm en este período. Esto equivale a que la UE necesita 450 buques metaneros y España puede aportar 57 buques.

Entre otras iniciativas para incrementar su potencial exportador, el Gobierno contempla la puesta en operación de la regasificadora de El Musel, en Gijón, así como otras opciones como el envío de gas a Livorno desde Barcelona o aumentar la capacidad de los gasoductos con Francia.

De momento, según las fuentes ministeriales, el Gobierno cuenta con el apoyo de países como Alemania, Portugal o Grecia y con el rechazo frontal de Polonia y Hungría, dos de los países más dependientes del gas ruso. Además, las fuentes consultadas admiten que otros países como Francia o Italia tampoco lo ven bien pero son más discretos.

Ribera reveló que el Ejecutivo no contempla imponer ningún tipo de restricción en el consumo de gas y electricidad a los hogares y las empresas en el plan de contingencia que debe presentar a la Comisión Europea.

A este respecto, adelantó que el plan pedirá un «comportamiento responsable» en términos de ahorro y eficiencia energética y contendrá recomendaciones pero no incluirá «una obligación de que se tenga que poner el termostato a determinada temperatura».

En cuanto a la industria, apuntó que demandará una mayor flexibilización para permitir un uso del gas más inteligente entre los distintos sectores. Además, incluirá medidas para facilitar una mejor gestión de todo el despliegue de renovables y para agilizar todos los procedimientos de las convocatorias del Plan de Recuperación vinculadas con el ahorro y la eficiencia energética. «Eso va más lento de lo que debería ir», lamentó la ministra, quien dio un toque de atención a las comunidades autónomas.

Para el Gobierno, la reducción del 15% pedida por Bruselas supone «un esfuerzo sobredimensionado para España» ya que gran parte del gas se utiliza para generar electricidad y no puede reducir su uso utilizando más carbón.

Además, sostiene que el consumo de gas en los hogares es mucho más limitado que en otros países europeos por lo que la reducción se debería producir en la industria. «No les vamos a dejar solos», aseguró Ribera.