• 3 de diciembre de 2022 1:14 PM

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La forma de los senos frontales y la del lóbulo frontal del cerebro están «relacionadas» a partir del Homo erectus, según un estudio internacional

– El equipo, en el que participan paleontólogos españoles, ha analizado qué influye en el tamaño de los senos frontales del cráneo en toda la evolución humana usando imágenes de TAC

MADRID, 21 (SERVIMEDIA)

Un equipo internacional liderado por el experto Antoine Balzeau, del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, y en el que participan los paleontólogos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Juan Luis Arsuaga y Elena Santos, expertos en fósiles de Atapuerca y Aroeira (Portugal), ha concluido que la forma de los senos frontales y la del lóbulo frontal del cerebro están «relacionadas» a partir de Homo erectus.

Así lo anunció este viernes la UCM en un comunicado en el que precisó que el equipo internacional ha investigado los senos frontales del cráneo en todas las especies de la evolución humana para comprobar de qué «depende» su tamaño, utilizando para ello imágenes de TAC, que permite estudiar el cráneo en tres dimensiones, como si fuera «transparente», y que su investigación pone a disposición de la comunidad científica «el más completo catálogo de fósiles».

El trabajo fue publicado este viernes en la revista ‘Science Advances’ y en él los expertos subrayan que sus resultados también ponen en duda las hipótesis que afirman que los senos frontales de los homínidos se vieron «afectados directamente» por las «limitaciones biomecánicas» resultantes de la masticación o la adaptación al clima y «demuestran su potencial sustancial para las discusiones sobre las relaciones evolutivas entre las especies de homínidos».

Los investigadores recuerdan que los senos frontales son cavidades dentro del hueso frontal ubicadas en la unión entre la cara y la bóveda craneal y cerca del cerebro.

«A pesar de una larga historia de estudio, la comprensión de su origen y variación a través de la evolución es limitada», señalaron, para explicar que su trabajo compara los holotipos de la «mayoría» de las especies de homínidos y otros individuos «clave» con los homínidos actuales y proporciona «una perspectiva única y valiosa de la variación en la posición, forma y dimensiones de los senos paranasales basada en una metodología simple y reproducible».

Tras indicar que, aunque parezca sólido, en el cráneo humano «hay mucho hueco», la universidad madrileña aseveró que, por un lado, está la gran cavidad donde se aloja el cerebro y el cerebelo; por otro, los senos maxilares y, finalmente, por encima de los huesos nasales y de las órbitas, en el hueso frontal, están los senos, objeto del presente trabajo.

A este respecto, defendió que la «enorme» cantidad de información publicada en el artículo es «una mina» para futuros estudios de la neumatización frontal, proceso de creación de cavidades aéreas en el interior de las áreas sólidas, al entender que «nunca se había puesto a disposición de la comunidad científica un catálogo de fósiles tan completo como este».

«¿De qué depende el tamaño de los senos frontales en un cráneo? Esta es la gran pregunta que se busca responder», resolvió la UCM, para aseverar que, cuando solo se contaba con las placas radiográficas «de unos pocos fósiles», las respuestas que se dieron en el pasado «han sido muy variadas».

Así, los expertos analizan «todas las alternativas», incluyendo que el desarrollo de los senos frontales tiene que ver con el sexo del individuo, con la alimentación o con el aislamiento del cerebro del frío exterior en ambientes árticos, entre otras posibilidades.

«En el estudio se analizan todas las alternativas, se descartan algunas y se abren otras posibilidades», sentenció la universidad, que advirtió de que se trata de un trabajo que «servirá para la reflexión y para el debate».