• 18 de mayo de 2022 1:30 PM

Sociedades médicas y organizaciones de pacientes se oponen a la retirada de mascarillas en interiores

MADRID, 17 (SERVIMEDIA)

Sociedades médicas y organizaciones de pacientes se oponen a la retirada del uso de mascarillas en interiores, medida que entrará en vigor a partir de este 20 de abril. Consideran que habría que esperar a la evolución de la pandemia durante la Semana Santa y que hay que proteger especialmente a las personas más vulnerables.

Para la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) el anuncio de retirar la obligatoriedad la mascarilla en interiores «en una fecha determinada» como el 20 de abril «no puede ser una medida basada en la evidencia de la situación epidemiológica», porque se hizo sin saber la evolución de la pandemia en estos días de Semana Santa.

Aunque la situación «es más favorable de lo que lo era hace tan solo unas semanas, pero es conveniente recordar que aún no ha finalizado y que persiste la transmisión del virus», añadió la SEE, subrayando que los indicadores muestran «heterogeneidad territorial», aunque con «cierta estabilización desde hace aproximadamente un mes».

Los epidemiólogos apuntaron también que la movilidad que se ha producido en los últimos días con motivo de la Semana Santa pueden indicar «que la situación es otra».

En la misma línea se pronunció la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), que pidió mantener la obligatoriedad del uso de la mascarilla en personas con síntomas respiratorios tras el anuncio de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, de eliminar esta obligación en espacios interiores.

Ante esta noticia, los neumólogos solicitaron a la ciudadanía mantener la prudencia por el «riesgo epidemiológico elevado» del SARS-CoV-2 y la posibilidad de nuevas variantes del virus.

Por ello, la Separ insistió en el cuidado de la población de riesgo como los mayores de 60 años y los enfermos crónicos, a quienes recomendó mantener la mascarilla en interiores.

Del mismo modo, los expertos expresaron la necesidad de mantener la obligatoriedad del uso de mascarillas en interiores de centros sociosanitarios, residencias de mayores, transporte público y en cualquier lugar masificado o mal ventilado.

Por otro lado, también recomendó la pauta completa de la vacunación frente a la covid-19, así como la dosis de refuerzo.

PRECAUCIÓN

La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef) , por su parte, pidió precaución a la hora de retirar las mascarillas en interiores por posibles repuntes de casos tras la Semana Santa y subrayó que la covid persistente ha sobrecargado sus servicios sanitarios.

Según informó la Sermef, tras más de dos años de pandemia, las secuelas derivadas de la covid persistente «han lastrado aún más los ya sobrecargados servicios de Medicina Física y Rehabilitación».

De hecho, antes de la pandemia, estos servicios «ya se encontraban muy tensionados con largas listas de espera debido al elevado aumento constante del envejecimiento poblacional que da lugar a una mayor prevalencia de enfermedades crónicas asociadas a la discapacidad que necesitan de Medicina Física y Rehabilitación».

También la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha reclamado el derecho a los pacientes vulnerables a ser protegidos por parte de las autoridades sanitarias. Según la plataforma, los altos niveles de inmunidad alcanzados entre la población han dado lugar a que se establezcan nuevas medidas de vigilancia covid adaptadas a la situación epidemiológica actual.

Por eso la POP recordó que sigue siendo necesaria la protección en todos los ámbitos: personas con inmunosupresión, mayores de 60 años y mujeres embarazadas. «Es importante que el ámbito laboral sea un entorno seguro y adaptado en el que se reconozca expresamente su situación y exista una protección por parte de los empleadores, ya sean públicos o privados», apuntó la presidenta de la POP.

Respecto a la situación de los mayores institucionalizados, la presidenta de la POP insistió en que es necesario «seguir reclamando una mayor asistencia de calidad en el ámbito sociosanitario» y solicita a las autoridades sanitarias que «refuercen su vigilancia y evitemos otra tragedia como la vivida en las residencias».

Por otro lado, añadió, actualmente son muchas las personas de edad avanzada con enfermedades crónicas a complejas que viven solas y no cuenta con el apoyo de terceras personas ni de los servicios sociales. «Tenemos que proteger la fragilidad y el efecto de la soledad, y para ello son necesarios equipos multidisciplinares, coordinación entre la atención primaria y hospitalaria. Si no damos soluciones a corto plazo sumaremos más víctimas a esta crisis. Requerimos de una planificación sanitaria y social que afronte los retos actuales y futuros. Hay que pasar a la acción y priorizar la atención de nuestros mayores y de las personas más vulnerables», aseveró Escobar.

ANUNCIO SORPRESA

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, sorprendió el pasado 6 de abril en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) anunciando un real decreto que pondrá fin a la obligatoriedad de las mascarillas en espacios interiores, salvo en ámbitos sanitarios, sociosanitarios y transportes públicos.

En declaraciones a los periodistas, la titular de Sanidad aseguró que «gracias al altísimo nivel de inmunización de la población, nuestra situación epidemiológica está en un contexto favorable», y que su propuesta se basada «desde la gradualidad y contando con el asesoramiento de las personas expertas».

Sin embargo, la mascarilla seguirá siendo obligatoria en los ámbitos sanitarios, como centros de salud u hospitales; sociosanitarios, como residencias de mayores, y en el transporte público, tal y como aconsejaba la Ponencia de Alertas que, además, recomendó un uso responsable de los más vulnerables cuando no se pueda guardar un metro y medio de distancia y en lugares donde no exista una buena ventilación.

Algunas comunidades autónomas, como Cataluña, han adelantado la retirada de las mascarillas en interiores, para garantizar que la reanudación de las clases tras la Semana Santa ya permiten a los menores prescindir de esa protección en el interior de las aulas desde el 19 de abril.